La Madre del Mundo es el nombre que se da en los libros de Agni Yoga al Origen femenino de Dios, es decir, el aspecto creador de vida, conocido en diferentes culturas como Diosas virginales o como el Espíritu Santo en la cristiandad.
Estos aforismos describen con gran belleza y simbolismo linguístico a la Madre del Mundo y al amor y veneración que hacia Ella sienten los Arahts de la Jerarquía.
Jerarquía, aforismos 9 y 23. La Jerarquía venera a la Madre del Mundo
Soberana, Yo Te pronuncio como la gran Colaboradora de la Razón Cósmica.
Soberana, Tú, allende los poderes cósmicos, portas dentro de Ti la sagrada semilla que provee vida radiante.
Soberana, afirmando todas las manifestaciones de la Gran Razón, Tú eres la otorgadora del júbilo de la creatividad cósmica.
La Soberana adornará con fuego creativo el reino al que se aspira.
Soberana del pensamiento, Tú que invocas a la vida, a Ti Nosotros manifestaremos el esplendor de Nuestro Rayo.
Madre, venerada por los Señores, Nosotros llevamos en Nuestro Corazón el fuego de Tu Amor.
En Tu corazón vive el ordenado Rayo. En Tu Corazón es concebida la vida y Nosotros afirmaremos el rayo de la Soberana. ¡Sí, sí, sí!
Así vive el Cosmos en la grandeza de los dos Orígenes. ¡Sí, sí, sí!
Así corona el Cosmos los dos Orígenes.
Así construyen la vida la Madre del Mundo y los Señores. ¡Sí, sí, sí!
Y en un esfuerzo sin límites el Magneto Cósmico suelda sus partes sagradas.
Así veneramos Nosotros a la Soberana allende todas las esferas.
A Ti, Soberana, Nosotros los Hermanos de la Humanidad, te veneramos. ¡A Ti, a Ti, a Ti! Así gobierna el Mundo el corazón unificado. ¡Sí, sí, sí!