La Transfiguración es un símbolo cósmico, un paso evolutivo cósmico que nos proyecta progresivamente hacia el Infinito mediante la acción del Fuego Cósmico. En el ser humano representa la purificación de los cuerpos inferiores en cuerpos de luz. El ejemplo lo dio Jesús de Nazaret en el Monte Tabor.
Para alcanzar el Umbral de la Transfiguración debemos transmutar nuestros pensamientos, sentimientos, palabras y acciones. En la etapa final de este proceso tiene un papel fundamental el poder transmutador del Agni Yoga. Cuando lo logremos recibiremos el Bautismo Ardiente, que incorporará a nuestro Ser la Energía Crística. Nos convertiremos en Cristo aquí en la Tierra.
Jesús de Nazaret recibió el Bautismo Ardiente y Cristo fue creciendo en su corazón hasta el día en que Jesús el Cristo dio el Sermón de la Montaña. Jesús de Nazaret se había transfigurado en Jesús el Cristo. Todo ser humano guiado por su corazón debe seguir el sendero de Jesús de Nazaret que nos conducirá hacia el peldaño de la Transfiguración.