Supramundano I, af 159. Descripción de Jesús el Cristo

Helena Roerich describe en este aforismo con gran belleza los rasgos físicos del rostro de Jesús el Cristo y el magnetismo que su imagen desprendía.

Supramundano I, af 159

Nosotros, recordaremos una vez más Sus rasgos.  Su pelo castaño claro era más bien largo, con suaves ondulaciones y notables mechones separados, en cuyas puntas su color era ligeramente más oscuro.  Su frente era amplia y brillante, sin arrugas, sus cejas algo más obscuras que su pelo, pero no tan prominentes.  Sus ojos eran azules y levantados en las esquinas, con pestañas que le daban a los ojos una gran profundidad.  Sus pómulos eran algo elevados y Su nariz no era larga, sino delicadamente redondeada. Su boca no era grande, pero con labios llenos.  Su bigote no era espeso y no le cubría la boca.  Su barba estaba partida en el centro y no era espesa.  Estos rasgos eran atractivos, mas no era tanto la belleza sino la expresión de Su rostro la que lo hacía inolvidable.

2 comentarios en «Supramundano I, af 159. Descripción de Jesús el Cristo»

  1. Muchísimas gracias por compartir enseñanzas tan profundas, eh escuchado cada uno de sus programas y el beneficio que recibo no tiene descripción, me encantaría me orientaran por donde empezar a leer los escritos que están en la página Hojas del jardín de Morya.
    Les pienso constantemente y pido por su salud y bienestar, les envió un sincero abrazo.

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    • Muchísimas gracias Gisela por tu comentario y tus buenos pensamientos y deseos hacia nosotros.
      Respecto a la orientación sobre la lectura creo que te refieres a los escritos de Helena Roerich en general. Los dos libros de Hojas del Jardín de Morya son bellísimos, pero creemos que son muy personales, porque se trata de las Enseñanzas que el Maestro Morya les transmitía a ellos de modo personal, aunque son extensibles a cualquiera que tenga una relación Maestro-Discípulo como la que tenían ellos. Cuando se trata de profundizar en las Enseñanzas de Agni Yoga escritas por Helena, siempre aconsejamos comenzar por la lectura de sus cartas, porque es una lectura más asequible y nos prepara para la lectura y reflexión de los 14 libros de la Ética Viva.
      Recibe un abrazo de luz.

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