Una vez superado el período probatorio el Discípulo es aceptado por un Maestro, para tras un tiempo de Servicio unirse al Corazón del Maestro. Se trata de un proceso desarrollado a lo largo de muchas vidas. El Maestro da la orden a la boca del tiempo de traer los Discípulos a Su Senda, ocultando con un velo terrenal su verdadera naturaleza, desvelando la memoria de vidas pasadas en el pergamino olvidado, acrecentando su percepción y abriendo los libros de La Enseñanza. De este modo se colma el Arca manifestada a ellos con nueva sabiduría. ¡Cuatro son los guardianes que protegen el Cáliz del Arcángel custodiado en el Arca! Los Discípulos en el Corazón del Maestro no albergan dudas, remordimientos o temor, porque ¡el futuro está ante ellos!
HJM I. La Llamada, af 243. Discípulo en el Corazón del Maestro
¡No alberguéis dudas, remordimientos, o temor – ¡el futuro está delante de vosotros!
¡Cuatro guardianes protegen el Cáliz del Arcángel!
Con nueva sabiduría se colma el Arca que se os manifiesta.
A la boca del tiempo le di Yo la orden de traeros a Mi Senda.
Bajo un velo terrenal oculté Yo vuestros verdaderos rostros.
Yo os colmé con el gozo del ascenso.
Y Yo desvelé la memoria del pergamino olvidado.
Yo acrecenté vuestra percepción y os abrí los libros.
Aproximaos y recibid.