Una vez que el Discípulo aceptado vive en el Corazón del Maestro, ambos son partes uno del otro, ambos son partes del Ser Divino, ambos están unidos en espíritu y habitan en el mismo Templo, el Templo de todos, el Templo edificado a un solo Dios.
HJM I. La Llamada, af 1. La vida del Discípulo en el Corazón del Maestro
Mediante la santidad en la vida, proteged la preciosa Gema de las Gemas. ¡Aum Tat Sat Aum! Yo soy tú, tú eres Yo – partes del Ser Divino. ¡Mis Guerreros! La vida atruena: estad vigilantes. ¡Peligro! ¡El alma presta oídos a su advertencia! El mundo está convulso; esforzaos por la salvación. ¡Invoco bendiciones sobre vosotros! ¡La salvación será vuestra! La vida nutre el alma. Esforzaos por la vida glorificada, y por la realización de la pureza. Desechad todos los prejuicios: pensad en libertad. No os sintáis abatidos, sino llenos de esperanza. No huyáis de la vida, recorred más bien el sendero de salvación.
Vosotros y Nosotros – juntos aquí en espíritu. Un Templo para todos – para todos, Un Dios. Múltiples mundos habitan en la Morada del Todopoderoso, y el Espíritu Santo se eleva por todas partes. La Renovación del Mundo llegará – las profecías se cumplirán. La gente se elevará y construirá un Nuevo Templo.